¿Soy de marte?

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Si me dicen rara hay algo de mí que se molesta pero hay otra parte de mí que tiene que reconocer “normal, normal no eres”. Y es que a medida que pasa el tiempo (aunque confiaba fuese al contrario) voy definiendo más mi complejidad y voy siendo una persona más madura, todo sea dicho, pero todavía más peculiar.

No tuve una infancia común, y cualquiera que conozca mi familia puede imaginarse un poco por qué, pero me crié con gente normal de costumbres normales y me cuesta averiguar el momento en que se decidió que iba a ser “el bicho” de clase.

Desde pequeña andando siempre con gustos difíciles, empapelando las carpetas de tipos famosos dos décadas atrás, de modelos en bikini, de vampiresas de cómic, vistiendo con ropa hortera, maquillándome de forma incorrecta, y eso sólo era el reflejo de una mentalidad fuera de lo común y de unos gustos un tanto extraños. Pero todo eso se justificaba a la rebeldía propia de la adolescencia, es decir, a ese momento donde uno se va encontrando y tiene pulsos con sus padres, en cambio yo… de forma prematura, ya me había definido para siempre mucho antes que los demás, y para mi desgracia de una forma muy única.

Y ahora a mi edad, echando la vista atrás, cómo me hubiera gustado ser “normal y corriente como toda la gente” con aspiraciones y preguntas normales, con deseos y sueños reales, gente que le gustan las aceitunas, que les divierte el fútbol o se saben las canciones de la discoteca.

No puedo decir tampoco que sea antisocial, se me da bien la gente, pero es verdad que mi juego tiene unas normas muy determinadas y hacen difícil que haya socios en el grupo. ¿Por qué ni siquiera me gustan las series de ahora? Todos descargando como locos series de moda y yo si veo alguna es “Sensación de vivir” y eso que tendría siete años en su máximo apogeo. Por qué todas están enamoradas de tipos fuertes y guapos y a mí me resultan asquerosos? Por qué todas tienen la grasa en el culo y yo en el abdomen? Por qué todas sueñan con casarse y yo con que inventen la máquina del tiempo? Qué agotador es sentirte de otro planeta en todo momento.

Qué desesperante es desear ser rubia platino en una sociedad que se da mechas y aunque lo he intentado nunca acabo de contagiarme de las indicaciones sociales e ir a contracorriente es como poco complicado.

Lo peor de todo es que la rareza de mi ADN no se contempla sólo desde las aficiones, las películas, la música o la ropa, mi “extraordinaria” manera de ver la vida deja ojiplático a más de uno, mi mascada y meditada ideología feminista e incluso la manera en la que me expreso no es bien vista por la mayoría y tengo que hacer verdaderos esfuerzos para que la gente no abandone la sala y me deje terminar de exponer mis argumentos.

Tengo pasiones fáciles como muchos otros y no estoy totalmente abandonada en el planeta tierra, pero hay veces que va en mí inscrito una conducta y un deseo de que los demás se comporten igual que no para de ser abofeteada. No entiendo mucho a los habitantes con los que convivo, a su enrevesada forma de esconderse y postrarse a sus juegos de sombras chinescas sus máscaras y a la vez su odiosa simplicidad que me irrita y me entristece.

No conozco a nadie como yo, no he encontrado a un alma gemela, a nadie de mi tribu ni de mi etnia, a nadie con mi estilo a nadie con mi magia (buena o mala) y aunque sea un fabuloso método de filtrar gente mundana, no puedo negar que a veces observo y deseo ser un más, con un pasado corto, con una historia amable, alguien que trabaja se emborracha y duerme y no alguien que va en el metro luchando por convencerse de que no le va a faltar el oxígeno y planteándose lo efímera que es la vida cuando ve una paloma.

Me gustaría plantearme cosas menos ambiciosas o quizás ambicionar lo de todos, para poder mirar a los demás y verme entre mis iguales. Pero no, no lo consigo, unos me tildan de borde, otros de altiva o creída, otros seguro sin decirlo de idiota y habrá uno o dos que crea que soy genial, pero nadie, nadie puede decir que soy normal y aunque el 80 por ciento de las veces me lo tome como un piropo…ese 20 restante me hace llorar demasiado a menudo.

Mi exagerada lealtad, mi amor incondicional, mi dramática sensibilidad hasta mis problemas intestinales me hacen diferente. Hace poco me volvieron a decir “tienes una belleza muy exótica” y seguí sin saber cómo tomármelo. Ni los piropos son sencillos para mí!

¿Habrá alguien en su casa con un poster de The Breakfast Club, un grandes éxitos de Raphael, una colcha de horóscopo y un ejemplar de playboy del 94 en la pared que le encante ir al mercado y ver telenovelas colombianas, preguntándose si su vida por increíble que parezca acabará siendo una mediocridad?

¿Habrá alguien que se enamore de esta extraterrestre?
¿Podrá esta extraterrestre enamorarse de alguien?

Ay la felicidad del tonto, quién pudiese tenerla… con tu pueblo, tu nómina, tus ex, tu peña y tu tacón del Maripaz para el fin de semana, cómo me gustaría ser de esa gente que le gustan los remakes y que lo primerísimo que hizo a los 18 fue sacarse el carnet de conducir. Pero tengo que vivir conmigo misma y empezar a darme cuenta de que algo debí de comer o ver que me hizo desigual a todos y que eso (díganme por qué) es algo positivo.

Espero que todos mis ejercicios de comprensión, mi desmedida vergüenza ajena, mi hipocondría, mi ramalazo infantil, mi enfermiza adoración por los carbohidratos, mi desconocida lástima por todos los seres vivos… puedan un día servir para algo.

Alomejor me equivoco deseando ser de manera diferente, quizás ser como todo es una ardua tarea, además he emprendido un viaje muy largo desde Marte hasta aquí y viendo que no me he dejado conquistar… supongo que tendré que conquistar a alguien.

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Acerca de quedadicho

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2 respuestas a ¿Soy de marte?

  1. Didi dijo:

    A mi me has conquistado y te quiero tal cual. Con tus rarezas y tu perfección… te amo mucho y gracias a ti aprendo día a día millones de cosas nuevas, maneras de ver la vida y millones de maneras de sentir diferentes. Gracias por aparecer en mi vida y gracias por llenarla plenamente con tu luz. Alba, si, eres especial. y yo te aplaudo !!! Siempre lo he dicho, ojalá me pareciera un poquito más a ti. Soy tu fan número UNO pequeña.

    Siempre tuya.
    Tú gemela.

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